Completa el Camino de Santiago en una cama adaptada

Fernando Alejo es un chico gaditano de 38 años que padece parálisis cerebral con una minusvalía del 99% y que lleva toda su vida postrado en una cama, pero eso no le ha impedido hacer el Camino de Santiago con la ayuda de amigos como Antonio Pedro Hirch, del club deportivo Anpehi, o los miembros de la Asociación Protectora de Personas con Discapacidad Intelectural (Asprodeme) de Puerto Real (Cádiz). En este sentido, Fernando completa el Camino de Santiago en una cama adaptada, gracias a estas personas que acompañan al joven durante la aventura denominada ‘Desafío Fernando’ con el objetivo de concienciar a la sociedad sobre la necesidad de trabajar la accesibilidad de las personas con movilidad reducida.

Anpehi ya lleva cinco años emprendiendo rutas hacia Santiago de Compostela y acompañando a personas con diversidad funcional para que puedan relacionarse. En el caso de Fernando no habla, por lo que ha primado la comunicación no verbal y había gente que lo tocaba como si fuera un santo, haciendo la experiencia muy gratificante.

El protagonista de este reto (Fernando) acompañado por Antonio Pedro, los monitores y la enfermera que los acompañaban, han recorrido cerca de 140 kilómetros portando una cama adaptada para el enfermo. Ellos creen en Fernando y no en su discapacidad. Piensan que este tipo de iniciativas sirven para concienciar a la sociedad y cambiar la mentalidad de muchas personas sobre el problema de la discapacidad y la necesidad de hacer más accesibles los caminos, las calles y el planeta donde convive mucha gente de distinto tipo, edad o condición física.

Completa el Camino de Santiago en una cama adaptada.

El Peregrino parapléjico Fernando Alejo recibe su Compostela.

Fernando completa el Camino de Santiago en una cama adaptada con ayuda de Anpehi y Asprodeme

Antonio Pedro ha manifestado que el Desafío Fernando ha vivido momentos muy complicados, porque les ha costado meter la cama por algunos sitios del camino, pero recuerda con mucha emoción la llegada a la Plaza del Obradoiro de la Catedral de Santiago de Compostela. Muchos peregrinos han mostrado su cariño al grupo y en especial a Fernando, al que consideran un Peregrino más del Camino de Santiago.

Añade que la mayoría de albergues del Camino de Santiago donde se hospedaron sí que eran albergues adaptados, aunque todavía queda mucho trabajo por hacer. Propone que las señalizaciones se puedan leer en braille o que la ‘Compostela’ incluya la opción de determinar que el Peregrino ha completado el Camino con movilidad reducida. Por último, ha recordado que estos retos pretenden facilitar el viaje de peregrinación a Santiago a todas las personas que tienen dificultades para poder desplazarse.

En este caso, Fernando completa el Camino de Santiago en una cama adaptada, pero no es el único. Este tipo de desafíos o retos solidarios se vienen desarrollado desde el año 2016 con diferentes personas discapacitadas. Fernando es el cuarto beneficiario de esta iniciativa, después del primer protagonista que fue Mario, un joven de 14 años, con Espina Bífida y movilidad reducida. En el año 2017 le tocó el turno a Ana María que dio visibilidad al triple hándicap de las personas con discapacidad, el ámbito rural y la mujer. Y Frank un joven con diversidad funcional que ha podido ser protagonista de este reto este mismo año.

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